Las personas conocemos donde sentimos un dolor pero podemos ignorar la causa del problema. Muchas veces el origen de la perturbación que deteriora un movimiento no procede necesariamente de la zona en la que se siente el dolor.
Vamos a hacer un VIAJE interior para explorar tu cuerpo y observar cada parte de tu espalda desde la perspectiva de tu ser total, de pie, tumbado o sentado respira relajado y comienza a visualizar tu columna:
Lleva tu atención a la pelvis. Visualízala como un cuenco que contiene a los órganos que constantemente generan los procesos vitales del metabolismo y del sexo. Y ahora lleva la atención a tu cabeza, a la caja craneal… ¿Cómo la sientes? ¿Apretada, relajada? ¿Cómo sientes los ojos?
Siente como estas dos esferas, la cabeza y la pelvis, están conectadas por una columna flexible, formada por muchas articulaciones, que recibe los mensajes y los transmite de una a otra. La cabeza cuenta con los sentidos, que le permiten recibir información del entorno y procesarla para luego tomar decisiones que deberán ser ejecutadas utilizando la pelvis.
La pelvis es la central eléctrica: desde su posición central puede maniobrar. La flexible columna vertebral, con sus funciones para múltiples propósitos, se ocupa de los movimientos intencionados además de sostener la masa muscular y servir de apoyo para los movimientos involuntarios que permiten al cuerpo recuperar la postura erguida desde cualquier posición.
La columna establece una comunicación de doble sentido entre la cabeza y la pelvis- la orden y la ejecución, la intención y la reacción-, manteniendo un diálogo con la realidad siempre cambiante del entorno.
Vamos por último a visualizar una tercera esfera, la que envuelve a las costillas. Es una una caja formada por huesos, diseñada para proteger al sistema respiratorio y al corazón. Siente las vértebras que están unidas a las costillas y que están más limitadas en sus movimientos…¿tienen movimiento de serpenteo/ondulación? O por el contrario ¿las sientes como un bloque rígido?
Visualiza ahora las vértebras lumbares, ¿Cómo es su alineación? ¿Qué pueden hacer estas vértebras?
Cuando estés listo…pasa las vértebras cervicales, ¿puedes sentir que son las vértebras capaces de articularse fácilmente?
Antes y después del ejercicio para relajar la espalda con ayuda de un rollo, responde sinceramente a estas preguntas y compara tus respuestas:
¿Con qué tres adjetivos definiría mi cuello?
¿Cómo diría que están mis hombros, altos, bajos, adelantados, atrasados? ¿siento mi columna como un todo, o hay partes?
¿Diría que mi cabeza está tranquila o en ebullición? ¿de qué color pintaría el interior de mi cabeza?
