La profundidad de la respiración afecta a la intensidad del sentimiento. Reteniendo la respiración, el sentimiento puede reducirse o amortiguarse y por ese motivo muchas veces empezamos a realizar respiraciones poco profundas: para mitigar los nervios de una cita, de una entrevista, una situación que se escapa de nuestro control etc…pero el resultado de atenuar el sentimiento es aumentar la TENSIÓN o el ESTRÉS.
Cuando comenzamos a llevar conciencia a nuestra respiración y al movimiento que se produce llenamos de vida el cuerpo, oxigenamos la mente, reducimos el estrés…RESPIRAR ES MEDICINA PARA EL ALMA.
Trabajar la conciencia corporal, llevar la atención a mi respiración es trabajar en mi propio cuerpo, apreciarlo, percibirlo y sentir como somos… Te aseguro que es un camino sorprendente y gratificante.
Al terminar el ejercicio vuelve a contestar estas preguntas.
